Paula Badosa ha vivido una de las temporadas más complicadas de su carrera, marcada por lesiones y una ruptura muy mediática. Sin embargo, la tenista catalana sigue demostrando en el US Open 2026 que su determinación no ha cambiado. Repasamos su historia, su familia y el momento personal que atraviesa.
Una infancia entre Nueva York, Begur y Valencia
Paula Badosa Gibert nació el 15 de noviembre de 1997 en Manhattan, Nueva York, hija de padres españoles, Josep Badosa y Mireia Gibert, que trabajaban en el mundo de la moda mientras vivían en Estados Unidos.
La familia se trasladó a España cuando Paula tenía siete años, y la tenista pasó su infancia en la zona de Begur, en Girona.
A los 14 años se trasladó a Valencia para continuar su desarrollo como tenista profesional, un traslado que marcaría el inicio de su carrera en el circuito. Badosa ha mantenido siempre su vida familiar bastante alejada del foco público, con muy poca información disponible sobre sus hermanos.
Un vínculo familiar que se mantiene en la sombra
A diferencia de otras tenistas de su generación, Paula Badosa ha optado siempre por mantener a su entorno familiar completamente alejado de los focos. Sus padres, que en su día trabajaron en el mundo de la moda en Nueva York, apenas conceden entrevistas, y la propia tenista ha reconocido en alguna ocasión que de niña también sintió atracción por ese mundo, aunque finalmente el tenis se impuso como su gran pasión.
Una carrera marcada por el dolor de espalda
Badosa llegó a ser número 2 del mundo en abril de 2022, tras conquistar el torneo de Indian Wells un año antes. Sin embargo, una lesión crónica en la espalda le ha complicado buena parte de su trayectoria, obligándola a retirarse de partidos en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera.
Según los expertos, esta dolencia afecta a una parte de la vértebra sometida a altas cargas mecánicas, especialmente durante los movimientos repetitivos de flexoextensión y rotación de tronco tan habituales en el tenis de alto nivel. Actualmente, Badosa ocupa una posición mucho más discreta del ranking WTA que en su mejor época, aunque sigue compitiendo en los grandes torneos.

Los primeros pasos en el circuito profesional
Badosa se convirtió en profesional en 2015, y su progresión fue constante durante los años siguientes hasta alcanzar los grandes titulares con su título en Indian Wells. Ese torneo, uno de los más prestigiosos del calendario WTA fuera de los Grand Slam, supuso un punto de inflexión que la colocó definitivamente entre la élite del tenis mundial.
Su presente en el US Open 2026
En la actual edición del US Open, Badosa ha disfrutado especialmente de su enfrentamiento ante Coco Gauff, una de las jugadoras más en forma del circuito, en lo que ha descrito como una prueba exigente pero estimulante para medir su nivel actual tras los problemas físicos recientes.
A lo largo de 2026, Badosa ha combinado momentos de buen nivel con nuevas complicaciones físicas, un patrón que se ha repetido de forma constante en los últimos años de su carrera. Pese a ello, la propia jugadora ha insistido en que su determinación para seguir compitiendo no ha disminuido.
La ruptura con Stefanos Tsitsipas
Uno de los episodios más comentados de los últimos meses ha sido la ruptura de Badosa con el tenista griego Stefanos Tsitsipas, con quien mantuvo una relación intermitente desde 2023, incluyendo una primera separación y una posterior reconciliación antes del final definitivo en 2025.

«Fueron situaciones tóxicas»
En declaraciones durante el torneo de Queen’s, Badosa reconoció que atravesó «situaciones tóxicas» durante la relación que continuaron incluso después de la ruptura.
La tenista llegó a mostrarse especialmente contundente en una entrevista con la revista Clay, donde habló abiertamente sobre un vídeo viral que la muestra con gesto de contrariedad en el palco de Tsitsipas durante un partido de Wimbledon, un vídeo que, según sus propias palabras, «lo explica todo».
La amistad con David Broncano
En contraste con la tensión de su ruptura, Badosa mantiene una sólida amistad con el presentador David Broncano, con quien tuvo una breve relación en el otoño de 2020.
Aunque como pareja no funcionaron, ambos han cultivado desde entonces un vínculo de amistad que se ha mantenido en el tiempo, como quedó patente cuando el presentador acudió visiblemente nervioso a animarla durante su debut en el Mutua Madrid Open 2026.
Una carrera que no se rinde
Pese a los obstáculos físicos y personales, Paula Badosa continúa compitiendo al máximo nivel, con la vista puesta en recuperar las sensaciones que la llevaron a ser número 2 del mundo. Su historia combina la exigencia del deporte profesional con una vida personal que, a pesar de la exposición mediática, ha sabido gestionar con una notable entereza.
Con el US Open 2026 todavía en marcha, la tenista catalana demuestra una vez más que su carácter competitivo sigue intacto, incluso en los momentos más difíciles de su trayectoria deportiva y personal.
