Después de dos décadas dominando las pistas de tenis a nivel mundial, Rafael Nadal vive hoy una etapa completamente distinta: la de padre de familia. El tenista de Manacor, que puso fin a su carrera profesional en noviembre de 2024, disfruta ahora de su tiempo junto a su esposa, Mery Perelló, y sus dos hijos, Rafael y Miquel. Este verano, además, la familia ha vivido un momento muy especial: sus primeras vacaciones juntos al completo.
Mery Perelló, la mujer detrás del campeón
Rafael Nadal y María Francisca Perelló, conocida cariñosamente como Mery o Xisca, mantienen una relación que comenzó en la adolescencia y que se extiende ya por casi dos décadas. La pareja se casó el 19 de octubre de 2019, en una ceremonia celebrada en Sa Fortalesa, una finca situada en el municipio mallorquín de Pollença, rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad para proteger su intimidad.
Antes de convertirse en madre, Perelló ya dirigía la fundación social que lleva el nombre del tenista, un papel que ha compaginado con la crianza de sus dos hijos.

Rafael, el primer hijo del matrimonio
El 8 de octubre de 2022 nació el primer hijo de la pareja, al que decidieron llamar Rafael, igual que su padre, y a quien familiares y medios suelen referirse como Rafa Jr.
El pequeño llegó al mundo en la clínica Quirónsalud Palmaplanas de Palma de Mallorca, en la recta final de la carrera profesional de su padre, y lo ha acompañado en momentos históricos, como el relevo de la antorcha olímpica durante los Juegos de París.
Miquel, el segundo hijo de Rafael Nadal
Casi tres años después, el 7 de agosto de 2025, la familia se amplió con la llegada de Miquel, el segundo hijo de Rafael Nadal y Mery Perelló. Su nombre no fue elegido al azar: es un homenaje al padre de Mery, fallecido en abril de 2023 tras una larga enfermedad. El pequeño Miquel está a punto de cumplir su primer año, el próximo 6 de agosto, una fecha que la familia celebrará con especial ilusión.
Las primeras vacaciones en familia completa, en Ibiza
El verano de 2026 ha traído un momento muy especial para los Nadal-Perelló: sus primeras vacaciones en familia al completo, disfrutadas a mediados de julio a bordo de un yate en aguas de Ibiza.
Durante la jornada, el hijo mayor, Rafael, de casi cuatro años, se mostró como uno de los grandes protagonistas: lució una camiseta del Real Madrid con el nombre de Kylian Mbappé, se lanzó varias veces al mar para combatir el calor, e incluso simuló conducir la lancha auxiliar de la embarcación junto a su madre.
Para Miquel, que en pocos días cumplirá su primer año, estas fueron sus primeras salidas en catamarán junto a sus padres y su hermano mayor.

Una familia que valora la discreción
A pesar de compartir algunos momentos familiares en redes sociales, Nadal y Perelló han mantenido siempre una postura discreta respecto a sus hijos.
De hecho, desde el nacimiento de Rafael, la pareja ha optado por pixelar el rostro de los pequeños en las fotografías que publican, una decisión que se ha mantenido también con Miquel. Se trata de una manera de compartir su vida familiar con sus seguidores sin exponer del todo la privacidad de los más pequeños de la casa.
Alejado ya de las pistas, el propio Nadal ha reconocido que necesita mantenerse ocupado y con objetivos claros para sentirse realizado. Por eso, reparte su tiempo entre su academia deportiva en Manacor, sus proyectos empresariales y, sobre todo, la vida en familia en Mallorca: lleva a su hijo mayor al colegio, juega con ambos niños cada tarde y dedica varios días a la semana al golf y al pádel.
A sus 40 años recién cumplidos, Rafael Nadal parece haber encontrado en la paternidad un nuevo motivo de plenitud, tan intenso como el que antes le daban las pistas de tenis.
Su historia junto a Mery Perelló, Rafael y Miquel demuestra que, para el mallorquín, la verdadera victoria de esta nueva etapa se juega en casa.
